martes, 17 de noviembre de 2015

Una receta con pollo, diferente....Pollo con salsa de almendras

Ingredientes para 4 personas:

- 1 pollo cortado a trozos pequeños
- Medio vaso de un buen vino tinto
- 3/4 de un vaso de agua
- 2 cucharadas de tomate triturado
- Media pastilla de caldo de pollo
- 3 cucharadas de almendras trituradas
- aceite de oliva
- sal

PROCEDIMIENTO:
1.- En una cazuela con un poco de aceite, a fuego medio, freímos el pollo unos 10 min, hasta que quede bien doradito
2.- Añadimos las 2 cucharadas de tomate y agregamos un poco de sal, además de la media pastilla del caldo de pollo desmenuzada y lo cocinamos todo durante cinco minutos.
3.- Seguidamente añadimos el vino tinto y lo dejamos reducir para que se evapore todo el alcohol.
4.- Añadimos los 3/4 de vaso de agua, tapamos y cocinamos a fuego lento durante media hora.
5.- Finalmente añadimos las almendras trituradas, damos unas vueltas y cocinamos durante otros cinco minutos más
6.- Emplatamos, por ejemplo como en la foto, con rúcula y escarola en medio, una ración de pollo regado con la salsa de almendras.

martes, 10 de noviembre de 2015

Farfalle con queso rallado.

Ingredientes para cuatro personas:
- 400 gramos de farfalle (lacitos o cualquier otra pasta corta).
- 60 gramos de mantequilla.
- 1 melón cantaloupe (de esos redondos).
- 1 cucharada de zumo de limón.
- 250 ml de nata líquida para cocinar.
- 150 g de queso parmesano (y el que queramos añadir por encima al terminar)
- Pimienta negra molida.
- Sal.

PROCEDIMIENTO:
1.- Cotamos el melón en dados, con cuidado de que no caiga ninguna semilla, y guardamos los trozos.
2.- Ponemos la pasta a cocer en agua y sal.
3.-Mientras tanto, ponemos en una sartén amplia la mantequilla para que se vaya derritiendo.
4.- Una vez derretida la mantequilla, añadimos el melón y vamos removiendo todo hasta que el liquido que se suekte haya desaparecido.
5.- Salpimentamos y añadimos el zumo de limón  y rapidamente después, la nata líquida.
6.- Vamos dandole vueltas hasta que se haya reducido casi a la mitad y la salsa esté espesa.
7.- Agregamos 50 g del parmesano rallado.
8.- Cocemos la pasta hasta que esté al dente o a nuestro gusto.
9.- Colamos la pasta, que no quede nada de agua y la añadimos a la sarten con la salsa y le damos vueltas hasta que se queda bien mezclada con la salsa

ESTA RECETA NO TE LLEVARÁ MÁS DE 45 MINUTOS CON LO QUE ES UNA APUESTA SEGURA SI TIENES UNA VISITA Y NO QUIERES PASAR EL DÍA EN LA COCINA.

martes, 13 de octubre de 2015

Ojalá pudiera ser capaz de odiarle, pero no puedo.
He crecido a su lado, me ha hecho mejor persona. Sé que le amé incondicional, pasional y devotamente. Se que habría hecho cualquier cosa que me pidiera y que nadie lo querrá como yo. Quizas mi error fue priorizarle pero no me arrepiento.

Echo de menos su olor, el tacto de su piel, sus preciosas manos, su sonrisa... Me excitaba el simple hecho de verlo sonreír ¿no es ridículo? También echo de menos sus lunares, sus gafitas, sus manos, su espalda, el sabor de su saliva. Besar su nariz, su frente, sus ojos, sus labios. Sentir su cabeza apoyada en mi pecho, rodearle con mis brazos y olerle el pelo.

Echo de menos echarle fotos mientras no se entera y sus caras cuando se da cuenta. Oírle y verle cantar para mi, pasar tardes enteras abrazados o simplemente sentados en las escaleras y hablando, quejarme de las cosas que hacia, reír, reír, reír y reír hasta llorar, hacer el tonto, llamarle bebé, cielo, cariño y amor. Cuando me miraba lleno de amor y simplemente no sabía qué decir, cuando me besaba y me abrazaba. Mirarnos y saber qué estábamos pensando, sus andares y su forma de correr, sus chistes malos y su mal acento francés que usaba solo porque sabía que adoro esa lengua y su acento. Y decirle ''te amo'' entre beso y beso y sonrisa y sonrisa.

Echo de menos ser su mayor apoyo, igual no su mejor amiga, pero sí su confidente, su niña, su princesa, su amante, su persona favorita.
Nuestra conexción y pasión, nuestras ganas de viajar y crecer mientras formamos una vida en común y un futuro juntos. Pensar que compartiríamos nuestras vidas juntos, sin fecha de caducidad...

Una vez leí que si echas de menos hasta las discusiones y piques con esa persona es, que estas realmente enamorada. Y, ¿sabes qué? Echo de menos cada pique, cada ataque de celos, cada discusión y todos y cada uno de los momentos en los que nos molestábamos con el otro, al igual que extraño las reconciliaciones, cada beso, cada llamada, cada conversación, cada tarde y cada momento.
Sí, estoy jodida. Jodida y enamorada. ¿Qué le voy a hacer? Al menos soy sincera y honesta conmigo misma y total, es mi blog, no lo lee realmente nadie y quien lo lee no sabe quien soy, así que, ¡A MAMARLA! Necesito otro cubata de JB o Larios, pero esta vez, bien cargado.

martes, 6 de octubre de 2015

¿Sabes? Me encantaría poder decirte ''te quiero'' y que no te extrañe poder decirte lo mucho que me importas y que no me mires raro o sea incomodo, me encantaría abrazarte por la espalda cuando te veo, cogerte de la mano cuando pasas por mi lado, me encantaría poder estar abrazada a ti durante horas, pues en tus brazos es en el único sitio en el que me siento segura, me encantarí poder decirte que te quiero todas las veces que las pienso, poder ir por la calle de tu mano o abrazados, o hablar juntos de nuestro futuro, que me robes un beso como solías hacer y que habláramos de todo lo posible y mas
Me encantaría volver a pasar miles de tardes más contigo, en el sofá, en un parque, el lugar es lo de menos siempre que sea junto a ti donde esté

Realmente me gustaría pasar la vida a tu lado y que cuando esté muriéndome tenga ganas de pasar otras mil vidas más a tu lado

Me encantaría poder hacer todas esas cosas y muchas más, pero tu y yo ya no estamos en la misma honda ni en el mismo camino, directamente tu y yo ya ni estamos, y te echo de menos cariño, jamás te podrías imaginar cuanto echo de menos besarte, abrazarte, tus caricias, tus mimos, tus ''te quiero'', tus ''te amo'', tu risa y tu voz, cuando me cantas una canción y cuando me abrazabas sin razón.

martes, 8 de septiembre de 2015

Cuando una persona logra ocupar cada uno de tus pensamientos, ¿cómo puedes huir?
Cuando esa misma persona se mete debajo de tu piel sin permiso, causándote más de una sensación, ¿cómo acabar con todo eso?
Cuando dejamos que una persona genere todo esto en nosotros, estamos perdidos. Y solo hay que esperar. Esperar a que el sentimiento pase, esperar a que tu corazón o la fuerza que lo controla deje ir al causante de todo.
Pero claro, no es fácil. Si fuera fácil dejar ir a alguien que te debilita a la vez que te hace fuerte, no existiría el dolor.

Es un hecho, el amor nos debilita a todos. El amor... el amor ya es una palabra fuerte de por sí.
Cuando sabes que estas sintiendo amor hacia otra persona, te aterras. Te llena de miedo que esa persona no sienta lo mismo por ti, te llena de miedo amar y poder ser lastimado al final. Te llena de miedo el que al ver a esa persona sientas que tus piernas no son piernas, si no que se han transformado en gelatina por los nervios.
Por más felicidad que sintamos en su momento, el miedo siempre está.

miércoles, 2 de septiembre de 2015

Hay momentos que por más que pase el tiempo, no los olvidas. Esto, solo pasa cuando de verdad cada uno de esos momentos te marcaron y llegaron a tocar tu alma. Y es por eso mismo por lo que por más que quieras escapar, correr lejos, huir, ese momento te va a perseguir hasta que finalmente consigas ignorarlo o vivir con ello.
Cuando consigas aceptar ese momento, es cuando encontrarás la paz que necesitas. Porque si hay momentos hermosos y felices, pero yo no me estoy refiriendo a uno de esos precisamente.

Desde que escuché sus palabras, las mismas no dejaron de sonar en mi cabeza, y qué menos, a decir verdad.

La mente es la mejor amiga y a la vez la peor y mayor enemiga de todo ser humano, te manipula, te recuerda cosas que no quieres, te hace imaginar cosas que duelen, te hace dudar de ti mismo y sobre lo que vas a hacer a continuación, y es por ello que nuestra mente, en algún momento de nuestra vida, se convierte en nuestro peor demonio.

¿Lo peor? No hay ningún botón que apague tus sentimientos, porque claro, de ser así estaríamos todos en modo de pausa. Que genial sería eso ¿no? No estaríamos tristes, perdidos ni nada de eso, estaríamos en nuestro propio mundo uno sin dolor infringido por nosotros, un estado de paz....un..¿estado hippie? Sí podríamos llamarlo así.
Pero la realidad es que hay que vivir con cada uno de esos momentos que se te presentan, si son felices, ánimo, ve y disfrútalos; y si son tristes...simplemente aceptarlos, aunque duela como el infierno.